Stonehenge es un monumento megalítico de la Edad del Bronce y del Neolítico situado cerca de Amesbury en Wiltshire, Gran Bretaña, unos 13km al Noroeste de Salisbury. Coordenadas Geográficas 51º10'43.90" N - 1º49'35.09" W.

Stonehenge está formado por cuatro círculos concéntricos de piedras. El círculo exterior, de 30m de diámetro, está formado por grandes piedras rectangulares de arenisca, que originalmente estaban rematadas por dinteles también de piedra quedando hoy en día solo cuatro en su sitio. Dentro de esta hilera exterior se encuentra otro círculo de bloques más pequeños de arenisca azulada. Éste encierra una herradura construida por piedras de arenisca del mismo color, en su interior permanece una losa de arenisca micácea conocida como el Altar. Todo el conjunto está rodeado por un foso circular que mide 104 m de diámetro. Dentro de este espacio se alza un bancal en el que aparecen 56 fosas conocidas como los agujeros de Aubrey. El bancal y el foso están cortados por la Avenida, un pasillo procesional de 23 metros de ancho y de 3 km aproximadamente de longitud. Cerca se halla la Piedra del Sacrificio. En frente se encuentra la Piedra Talón.

Está compuesto de un gran círculo de grandes megalitos cuya construcción se fecha entre 2500 y 2000 adC. El círculo de arena que rodea a los megalitos está considerado la parte más antigua del monumento siendo datada sobre el 3100 adC. En su comienzo era un monumento circular de carácter ritual rodeado por un talud y un foso, de modo similar a muchos otros situados en el sur de Inglaterra. En 2200 adC. fue cuando tomó su aspecto actual, para lo cual transportaron 32 bloques de arenisca desde las montañas de Preseli, al suroeste de Gales y la piedra del Altar fue traída desde una región cercana a Milford Haven.

Se desconoce la finalidad que tuvieron los constructores de este gran monumento, pero se supone que se utilizaba como templo religioso y/u observatorio astronómico que servía para predecir estaciones.

Es posible que Stonhenge requiriera más de 30 millones de horas de trabajo. ¡Algunas rocas pudieron haber sido traídas desde más de 240 millas de distancia!. De manera que, cualquiera haya sido su función, debió ser de suma importancia para que esta comunidad Neolítica invirtiera tanto trabajo y esfuerzo en hacerla.

Algunas personas podrían decir que en Stonehenge, y en otras estructuras megalíticas (en Griego, megalítico significa "piedra grande"), se llevaban a cabo técnicas astronómicas avanzadas. Pero no es poco probable que los antigüos observadores hayan podido realizar predicciones avanzadas, tales como, predecir cuándo se sucederían eclipses lunares y solares. Lo más factible es que las obsrevaciones astronómicas hechas en Stonehenge fueran hechas con fines religiosos o rituales de las personas.
En efecto, Stonehenge muestra alineamiento con el Sol y con la Luna . De hecho, el eje principal del monumento ve hacia el horizonte, por donde sale el Sol una mañana, a mediados del verano; el día más largo del año. Pero en realidad el eje solo se alínea brevemente. De hecho, el Sol se alza hacia la izquierda de la piedra Heel (indicador del eje). A causa de la precesión de la Tierra, hace 4 000 años, el Sol debió haber ascendido en gran medida por fuera del centro del eje. Si estas personas realmente practicaban astronomía exacta, entonces esta falla de alineamiento CORRECTO de Stonehenge requiere una explicación.

En efecto, después de 1961, el plano del monumento fue estudiado por el científico Gerald Hawkins, profesor de astronomía de Cambridge, y Fred Hoyle, especialista en astrofísica del Californian Institute of Technology. Su tesis es que, para un observatorio ubicado en el centro de la construcción, los megalitos se observan en líneas de mira para realzar fenómenos astronómicos. Los círculos de agujeros corresponderían al sistema simple de una máquina calculadora gigantesca y primitiva pero de una precisión sorprendente.

¿Fué construído como un observatorio?

El anillo de los agujeros de Aubrey se relaciona con el ciclo de los eclipses lunares: Hawkins muestra incluso que corriendo cada año seis piedras de un agujero se pueden prever todos los eventos lunares para períodos muy largos. Finalmente, distintos ángulos entre las piedras solitarias definirían los solsticios y los equinoccios, las salidas y las puestas del Sol y de la Luna.

Los razonamientos de Hawkins y Hoyle, incontestables en el plano astronómico, son sin embargo criticados por los arqueólogos. La multiplicidad de épocas de construcción parece contradecir la teoría de un observatorio construido con conocimiento de causa.

¿Pero por qué el mismo objetivo no habría podido ser perseguido durante varios siglos, con un perfeccionamiento progresivo del sistema? Además, la simbología del círculo (el Sol) y la de la herradura (el menguante de la Luna) abogan en favor de los astrónomos. Parece que hoy día no existirían contradicciones entre las constataciones de los arqueólogos y los astrónomos y, en todo caso, muchos concuerdan en reconocer que la precisión en los emplazamientos de los megalitos es demasiado grande para ser solo fruto del azar.

¿Obra De Los Hiperbóreos?

Las piedras de Stonehenge son tan grandes que se diría que fueron levantadas por una raza de gigantes desaparecidos después de los primeros tiempos. Una tradición relaciona estos gigantes míticos a otro pueblo igualmente legendario: los hiperbóreos.

En la mitología griega, los hiperbóreos, que adoraban al dios Apolo, habitaban en el extremo norte de Europa. El historiador Diodoro de Sicilia (siglo I a.C.) evoca incluso un sitio que podría ser Stonehenge: "Hay en la isla un recinto de Apolo y un templo ilustre, (...) los encargados son llamados boreades (...). El dios visita la isla cada 19 años, período durante el cual las estrellas vuelven a estar en el mismo lugar en el cielo".

De hecho, los hiperbóreos son probablemente los iberos, ya que es en Portugal donde se encuentran las primeras alineaciones megalíticas. Una migración diseminó a este pueblo a lo largo de las costas (golfo de Gascuña, Bretaña) hasta Irlanda e Inglaterra, donde erigieron por primera vez un fantástico círculo de piedras.

Una Configuración Única

Los emplazamientos megalíticos son numerosos a través de Europa (la península Ibérica, Westfalia, Hesse, la cuenca parisina, Provenza, Bretaña...), pero la mayoría son identificados como sepulturas. En Antequerra (Andalucía, España) como en New Grande (Irlanda) o en Castelet (Provenza), túmulos y dólmenes encierran siempre una o varias cámaras funerarias.

Sin embargo, al igual que Carnac, Stonehenge escapa a la regla. Ni pasillos ni cámaras funerarias: el monumento tiene ciertamente otro fin. Fuera de la hipótesis del observatorio astronómico, las explicaciones más diversas han sido propuestas.

Stonehenge sería un gigantesco generador de energía, un "nemetón" (lugar sagrado), no dudan en afirmar los seguidores de la tradición druídica. Astos forman una cadena humana alrededor del monumento cada solsticio para captar esta energía y cargarse de ella, siguiendo un ritual creado artificialmente en el siglo XIX.

¿Un puerto espacial para OVNIs?

Esta es la tesis desarrollada por los espíritus más osados. La posición de las piedras correspondería entonces a un balizaje a ser ubicado desde el espacio. ¿Por qué no?, responden los ingenieros de la NASA..., ¡si es que se pueden imaginar platillos voladores tallados en piedra y forrados con pieles de animales!